miércoles, 21 de agosto de 2019

Sacrificio.

Tengo, tengo el sacrificio
de dar luces a los mendigos
a pesar de la tormenta que pueda caer.
Tengo, tengo en la mano
una pluma de ángel
que a veces pienso en devolver.

Tengo, tengo un sacrificio
que debo hacer.

Tengo todos,
o casi todos los dolores
que corren por el mundo.
Y yo lo que quiero es andar por él

aunque enrede las luces
que corren por mi cabeza,
que no sabes lo que me come la pena
por todo el daño que me hacen.

Pero...
es tanta la inercia que me lleva
a todo aquello que pueda suceder
que todo el amor que tengo
por el mundo
me dice que sigo teniendo
un sacrificio que hacer.

sábado, 17 de agosto de 2019

Baile de esferas.

Este es un baile amoroso entre las distintas esferas que por nosotros esperan la dirección, el lugar y el momento adecuado para unirse, dividirse, acompañarse o destruirse.

lunes, 5 de agosto de 2019

El Colgado (XII) en la unidad psiquiátrica.

Es el séptimo día que estoy aquí.
Ya parece que el tiempo por momentos se detiene y el paso de las horas pesa cada vez más y más. Lo único que me anima es cuando llega la hora de comer algo: a las nueve, a la una, a las cinco, a las ocho y, por último, junto con la pastilla de la noche, un Colacao y galletas, a las once. Me anima eso y poder hacer cualquier cosa que se me ocurra en medio de esta nada para entretenerme el mayor rato posible. Y ya estoy cansada de ojear revistas una y otra vez. Cansada de las aburridas sopas de letras, de dormir sin necesidad, de querer escapar ya.
He conocido a gente y me he reído con ellos: William, de origen Cabo Verde nacido en el Bierzo; Ernesto, un hombre simpático y muy gracioso al que no he visto en sus peores momentos; Natalia, una mujer muy bella, traída aquí por el alcohol, y Mercedes. Mercedes es una señora de unos 80 años, hermosa, con cara de muy buena, una mirada brillante y un andar adorable. La primera vez que la vi me cogió dulcemente de la mano y me preguntó si iba con ella "a la piscina".
Carlos es el señor quejica más gracioso que he visto jamás, siempre con dolencias, siempre "fatal, fatal, fatal", pero al mismo tiempo también tremendamente adorable y un muy buen corazón a simple vista.
Javier el hombre más callado, reflexivo, observador y taciturno.
Aquí la impaciencia me patea más que de costumbre. No sé cómo llevarla, cómo calmarla. La noto como un sentimiento de angustia infantil, un nerviosismo inmaduro, pero no es demasiado grave. De todas formas supongo que es normal, no debo ser la única... si aquí no hay mucho que hacer, salvo tener que tranquilizarte a la fuerza. Ya he escrito un poema, he hecho dibujos, he tirado escritos a la basura y tirado dibujos a la basura; he hablado con la gente que apreciaré mucho en mi memoria, recortado revistas, leído lo que mi concentración me ha permitido, observado cosas... Es muy agotador sentirte estar haciendo nada. (Realmente no estaba no haciendo nada, estaba saneando mi mente.)
Las horas pesan y pesan y pesan. ¿Qué haré hoy el resto de la tarde? Qué bajón. Solo pienso en salir y eso en nada lo mejora...
Tengo ganas de que me vuelva a dar el sol, el viento, el calor y el frío de la calle. De volver a escuchar música con los cascos, comer lo que yo quiera, comprarme un pastel de chocolate al salir de aquí, comprar cualquier cosa. Ganas de teñirme el pelo otra vez, de maquillarme y vestirme para salir a sentarme en la barra del mismo bar..., hacer ejercicio, hacer la compra sana en el Mercadona... Y lo más importante: ganas de vivir. Ganas de empezar mi propia historia con mi propio bolígrafo y mis propias hojas en blanco, en Luxemburgo, estudiando y trabajando.

INCERTIDUMBRE, PSICOSIS.

¿Qué es lo intangible
que escuda la materia?

¿Qué es lo que tiene la realidad
que es tan fiera,
guardado en su traicionero puño?

¿Es por su déspota parte,
de nuevo,
otro golpe más
en todos mis pobres piños?

¿Un insulto desvergonzado
por ser yo una energía sin calma,
inocente, ilusa?

(Ya basta.)

¿Qué hay de todo
lo que yo he soñado,
de los gritos desgarradores
que a la nada he pegado?

Pues me he destrozado por dentro:
una lágrima de sangre por cada minuto esperado.

¿Qué hay de que me haya recogido
en una esquina
a llorar como un niño?

¿Qué hay de que crea también
que en mí, aparte de mí, también,
aún puede mi alma albergar
un ser de luz,
amor
y razón?


02/08/19


El ego en la New Age presente.

La ira y el odio que me produce observar la falta de consciencia de las personas que lideran o tratan de liderar en el mundo de la espiritua...